No soy una persona de llorar mucho, os lo puede decir cualquiera que me conozca minimamente bien. Pero recientemente he llorado con tres cosas que jamas pense lograrian arrancarme lagrimas.
Una pelicula, un email, una serie.
Todo tiene su explicacion.
El otro dia fui al cine. A pasar un buen rato, a reirme y a olvidarme de los malos rollos de la realidad. Fui a ver una peli comica, dulce, de estas que te dejan con una sorisa en la boca para unos dias. Elegi bien, no queria un drama, ni nada complicado. Asi que me sente en la butaca feliz, con mi bote de palomitas, segura de que me esperaban 90 minutos de relajacion y desconexion de los malos rollos. Cuando aun no habian pasado ni 10 minutos vi que me iba a derrumbar, porque ante mis ojos desfilaba, muda, una de las historias de amor mas bonitas, mas enternecedoras y mas tristes que he visto en el cine. No me gusto Titanic, ni Romeo y Julieta, ni todas esas que son tan obvias que no sorprenden a nadie. Pero alli, en ese momento, no me lo esperaba, no estaba preparada, y me pase el resto de la pelicula intentado convencerme de que la primera pelicula que me ha visto llorar no ha sido una destinada a publico infantil. Pero asi fue.
Hace años (y no tengo demasiados) me hice a la idea de que era mejor no confiar en la gente porque al final siempre te fallaban. Por lo que deje a todo el mundo fuera, a la suficiente distancia como para reir y compartir lo bueno pero lo bastante lejos para que su partida no me hiciera daño. Solo habia una excepcion a esta regla hasta que otra persona, inesperadamente, logro colarse dentro. Asi, sin avisar. Y supo de mis reticencias, y de porque nunca abrazo a la gente, y de porque preferia dejarla fuera, porque me doleria su marcha, y me juro que no pasaba nada por dejarla entrar porque ella nunca se marcharia. Y entro. Y me vio sufrir, me vio llorar, me cuido cuando me cai, y se dejo mimar cuando la hirieron. Estuvimos la una para la otra mas tiempo del que jamas habria sospechado el primer dia que la vi, todo cordialidad y sonrisas. Como estareis ya adivinando el final de esta historia, resumire. Se fue. Y lo peor no fue que se fuera, sino la sensacion de que para ella fue tremendamente facil olvidarme, cuando a mi me costo meses hacerme a la idea de que ya no estaba en mi vida, cuando me encontre sufriendo mas que con todas las rupturas amorosas que he vivido. Porque habian sido mas años, mas experiencias, mas confianza que con cualquiera de mis ex. Hace poco, buscando una direccion de email de una persona, vi otro de hace años, de esta persona, que crei desaparecido. No pude evitar leerlo, y el tono y el mensaje de ese email, tan familiar, tan cariñoso, me hizo echarme a llorar, sollozos y todo, en la oficina en la que ahora paso las tardes.
Aunque me he visto bastantes series de cabo a rabo, puedo afirmar que la que mas me marco fue Expediente X. Por lo de cria que la vi, porque me ayudo a forjar una amistad y por mas razones que ahora no recuerdo. Sin embargo, no llore cuando mi pelirroja favorita ha de entregar a su hijo para salvarle la vida, ni cuando Garganta profunda exhalo su ultimo suspiro, ni siquiera cuando al pistolero mas elegante le rompieron el corazon (2 veces). No. llore como una niña pequeña cuando SPOILER el rubio de melena planchada le agarra a la rubia de melena tambien planchada la mano con tanta fuerza que se ve que esta agarrando su propia vida. Y cuando ella se suelta para salvarle, las lagrimas fluian imparables por mis mejillas FIN SPOILER.
Pero no os preocupeis, por que en el fondo, ninguna de mis lagrimas va a arreglar nada, no son importantes y no le enernecen a ninguno de los que las provocaron. Son, al fin y al cabo, poco mas que lagrimas de cocodrilo.